Aránzazu Calleja es música. Esta compositora de música cinematográfica lleva toda su carrera profesional dedicada a poner música a la imagen, un trabajo tan bonito como diferente. O lo que es lo mismo: es la responsable de conseguir que las bandas sonoras de las películas en las que trabaja sean tan inolvidables como la propia película.

Para comprender un poco mejor en qué consiste, hemos charlado un rato con ella sobre su masterclass La música en el cine: el arte del engaño que dará el próximo viernes en la Universidad de Huelva como parte del programa de Wofest de este año. 

Hablamos con ella de música, de cine, de mujeres y de hombres. De industria y de negocio. Aránzazu Calleja es una profesional de la música que ha sabido abrirse paso en un mundo complicado y queremos saber cómo lo ha conseguido.

1. ¿Cómo te inicias en el mundo de la música cinematográfica?

De manera un tanto casual, como la mayoría de las grandes cosas. Estudiando Bellas Artes conocí a Borja Cobeaga, Nacho Vigalondo, Nahikari Ipiña y Haritz Zubillaga, un grupo de estudiantes de Comunicación Audiovisual que solía venir a las clases de cine de mi facultad (más divertida que la suya), y nos hicimos colegas.

En aquella época yo compaginaba la carrera con mis estudios en el conservatorio y Borja me propuso hacer la música de su primer cortometraje. Yo nunca había compuesto nada en serio, pero le dije: “claro, ¿por qué no?”. Aquel corto lo hicimos en 1998 y a día de hoy seguimos trabajando juntos.

 Clip No controles, de la película homónima dirigida por Borja Cobeaba. 

2. Hay muy pocas mujeres dedicándose a la música en el cine y podría decirse que eres una pionera en el sector, ¿a qué crees que se debe? ¿Es más difícil el acceso? ¿Hay menos tradición?

Pionera es una gran palabra. Significa ser precursora o exploradora de un terreno aún sin descubrir, y en ese sentido hay muchas mujeres dando pasos enormes en este campo desde hace tiempo.
Si hablamos de superación de retos, perseverancia y capacidad de trabajo, entonces sí, aceptaría el honor de que me reconozcan como una pionera.

El motivo fundamental por el que hay menos mujeres en el ámbito de la música de cine probablemente sea la falta de referentes a los que admirar o emular. Esta carencia se evidencia en los datos actuales: en Hollywood hay 1 mujer compositora por cada 72 hombres. Ignoro cuáles son los porcentajes en España, pero no creo que sean muy alentadores. Esto no se debe a que componer la banda sonora de una película sea una labor “más de hombres”, si no a un claro ejemplo de desigualdad. La discriminación es histórica y se ha cronificado en la sociedad. El cine, y concretamente la composición musical, no es una excepción. El trabajo creativo, con las fechas y horarios que marca la producción de una película, es difícil de conciliar con la vida familiar.

Históricamente el hombre se ha podido ausentar con mayor facilidad de las labores y responsabilidades familiares, o incluso, ha podido optar por una vida entregada a su trabajo artístico. Ello no le ha ocasionado ningún tipo de penalización social. Esto no es una cuestión de tradición, sino, una vez de más, de discriminación. La maternidad, a día de hoy, sigue siendo para las mujeres un grave escollo a superar laboralmente. De hecho, no es extraño escuchar poner en duda la capacidad profesional de una mujer por el hecho de ser madre. 

Para paliar esta situación necesitamos determinación y voluntad política, cuotas e incentivos en la financiación de las películas con jefas de departamento mujeres. 

Clip Fe de etarras, compuesto por Calleja para la película de Cobeaga estrenada el pasado año en Netflix.

3. ¿Qué hace exactamente una compositora cinematográfica? 

Entender los deseos del director/la directora, y aportar a su película un complemento que colabore en la implicación del espectador de una manera que ni la palabra ni la imagen podrán hacer jamás.
La música es la aliada perfecta de lo que no se dice ni se muestra, pero que está ahí. En definitiva, hacer música de cine es casi como hacer magia.

4. ¿Es eso lo que vas a enseñar en la masterclass? 

El propósito es mostrar la labor del músico/a de cine a partir de conceptos básicos, aplicaciones y funciones de la música de una película, y compartir mi propio proceso creativo como creadora.

Para esta masterclass, puesto que el marco es el Wofest, utilizaré, en gran medida, ejemplos de películas dirigidas por mujeres o con bandas sonoras de compositoras, para colaborar en la creación de ese modelo tan necesario.
Será una clase divertida en la que, además de hablar de cine, podremos comprobar que sí hay mujeres trabajando en el campo de la música de cine, y muy buenas.

Aránzazu Calleja Reel from Aránzazu Calleja on Vimeo.

5. ¿Qué retos y qué barreras quedan por romper para las mujeres en tu campo? 

Los pequeños pasos que demos hacia nuevos modelos laborales que dejen de discriminar a la mujer serán pasos firmes que favorecerán las condiciones para que se nos permita ocupar lugares a los que hasta ahora no se nos ha permitido llegar. Es urgente revertir las dificultades que tenemos las mujeres para ascender a puestos directivos. Esto traería consigo un cambio en el relato y la visión que las películas dan sobre nosotras. 

Esos pasos debemos darlos hombres y mujeres de la mano, porque este no es un problema que afecte solo a las mujeres. Es necesario que juntos denunciemos la preocupante desigualdad que seguimos viviendo en el siglo XXI. Retomando los versos de Lorca que utilizó Leticia Dolera en la reciente gala de los Goya: Yo denuncio a toda la gente que ignora la otra mitad.

 

La masterclass de Aranzazu Calleja será el próximo viernes 9 de marzo a las 11:00 horas de la mañana en la facultad de Ciencias Experimentales de la Universidad de Huelva. De entrada gratuita, es necesario reservar plaza enviando un correo electrónico a actividades@wofesthuelva.es  La convocatoria está abierta a todos los aficionados a la música, estudiantes y profesionales que quieran adentrarse en este mundo tan poco conocido como apasionante de las bandas sonoras cinematográficas.